jueves, 18 de diciembre de 2014

La chica de Los Planetas

Hay libros que llegan por casualidad y que se hacen un hueco inesperado en nuestro corazón lector. Eso es lo que me ha pasado con ‘La chica de Los Planetas’, un libro del que realmente no me esperaba mucho pero que me ha golpeado y me ha dejado con ganas de seguir leyendo y descubriendo a Holden Centeno. Tenemos suerte de que tenga blog y que podamos leer entradas como Quédate, (¡Joder!).

Portada 'La chica de Los Planetas'

‘La chica de Los Planetas’ es algo más que una historia de amor o de desamor, es un libro inclasificable, una rareza de las que da gusto encontrarse de vez en cuando, de esas que te hacen despertar del tedio más angustioso y desesperante. 
Hablar del argumento sería un absurdo por mi parte y no lo voy a hacer en esta reseña, es una lectura que hay que descubrir y  con la que dejarse llevar porque el autor, así lo quiere. No es que me lo haya dicho, es que se intuye. Los primeros capítulos no empiezan con la historia de esta chica tan enigmática como hermética. Es más, no tienen nada que ver. Son pequeños relatos de la vida, de personajes increíbles de carne y hueso, porque sí, entre los mortales que tenemos más cerca también hay superhéroes. Cuando creemos que vamos a leer un relato más, aparece esa segunda parte, esas páginas que hablan de ELLA (y lo pongo en mayúsculas porque al autor seguro que le gusta). Nos despierta como con una bofetada, como un sueño de esos que hacen que nos desvelemos de madrugada y no consigamos pegar ojo hasta casi la hora de levantarnos. Con ‘La chica de Los Planetas’ me ha pasado, no quería llegar a trabajar, quería que el metro tardara veinte minutos más con tal de seguir leyendo y descubrir, por fin, qué les pasó.
Con letras de canciones, fechas de conciertos y títulos de libros, Holden Centeno va construyendo una hermosa composición que muerde el alma y nos deja ese vacío en el estómago que todos reconocemos cuando algo importante llega sin avisar. Él enamorado hasta las trancas. Ella muerta de miedo. La distancia y en medio Madrid como un protagonista más de este amor que parece ya irrecuperable. Los besos, los lugares, las letras de esos temas que nos acompañan en la lectura… 
Todo forma un TODO que convierte a ‘La chica de los Planetas’ es un libro imprescindible, de esos que vamos a releer y a recomendar, porque esa historia podría ser la nuestra. Escenarios y emociones se reconocen. Y duelen. Porque ese adiós nos podría haber pasado a cualquiera, en cualquier calle de las descritas, con cualquier canción y en cualquier momento de nuestra vida.
A estas alturas ya podéis imaginar que recomiendo muchísimo ‘La chica de Los Planetas’. Ha sido una dulce y agradable sorpresa, que ha llegado en el momento adecuado para quedarse como una de las mejores lecturas de 2014. Da gusto cuando recibes este tipo de regalos.



Nos despedimos hasta por la tarde, cuando volvimos a quedar para dar un paseo y acabar tomando el café más caro que me he tomado en mi vida en una terraza con vistas al Palacio Real; nuestro palacio y el de nadie más.

domingo, 7 de diciembre de 2014

Los pasos que nos separan

Después de leer 'La vida cuando era nuestra' y 'La Bolivia', tenía claro que tenía y que quería repetir con Marian Izaguirre, una autora que, aunque he descubierto relativamente hace poco, ya se ha hecho un hueco definitivo en mi estantería y en mi corazón literarario. Acaba de publicar con Lumen 'Los pasos que nos separan' y una vez más nos vuelve a sorprender con una historia que traspasa el papel, que se mete en yema de nuestros dedos para ir calando, poco a poco, por todo nuestro cuerpo. 

Portada 'Los pasos que nos separan'
'Los pasos que nos separan' nos traslada a 1920, cuando Salvador, un joven perteneciente a la alta burguesía catalana, viaja a Trieste para trabajar mano a mano con un maestro escultor italiano. Un día, cuando el viento bora sopla con todas sus fuerzas, conoce a Edita, una mujer que le corresponde, aunque esté casada y sea madre de una niña. Las zozobras del amor también nos llevan a Barcelona en 1979, cuando Marina, una joven estudiante, se queda embarazada. Todo su empeño es conseguir dinero para viajar a Londres y el destino le llevará a conocer a Salvador con unos años más, cuando está a punto de saldar una cuenta que tiene pendiente con la vida... 

Salvador y Marina se conocen para salvarse mutuamente y pagar, de alguna manera, por los pecados que creen haber cometido. Salvador es un hombre mayor y cansado que necesita volver a Trieste y a Liublana (ciudad natal de Edita) para cerrar una herida que nunca dejó de sangrar. El ascenso del fascismo en Italia, la lucha territorial de la época y la II Guerra Mundial, fueron tres factores determinantes para el devenir de su historia con Edita. Por su parte, Marina, necesita una tabla a la que agarrarse después de naufragar y tirar su vida por la borda con un embarazo no deseado. Dos personajes y dos épocas totalmente diferentes hacen que esta novela esté cargada de contrastes temporales, aunque en realidad, no estén tan lejanas las situaciones que estos protagonistas viven.

Marian Izaguirre nos vuelve a regalar una historia preciosa, contada en dos tiempos por un misterioso personaje que se presenta como Olivia, aunque no será la única voz narrativa de la novela. Olivia es una protagonista más, una voz muy especial y el lector descubrirá al final del relato. ¿Qué hace ahí? ¿Por qué es ella quién nos cuenta parte de la historia?

'Los pasos que nos separan' es un canto a la vida y un canto al amor ya que mientras exista, sea del tipo que sea, existirá la esperanza. La maternidad es otro de los hilos argumentales que la autora nos muestra. La maternidad deseada y arrebatada, y la no deseada, la que se impone, y es aquí donde  reside nuestra capacidad de decidir (la de la mujer), la toma de decisiones. Marian Izaguirre abre así  un debate fundamental (y muy de actualidad) sobre el que es imprescindible pensar, sin moralina ni adoctrinamiento de ningún tipo. 

Esta novela es bella tanto en forma como en fondo. La estructura, los personajes, la historia, es maternidad que cobra tanta importancia en el relato. La autora nos vuelve a regalar una novela preciosa, plagada de detalles, de minuciosidad, de amor, porque, como en cocina, se nota cuando está hecha con todo el cariño y con todo el respeto hacia unos expectantes  y que se quedaron con ganas de mucho más después de leer 'La vida cuando era nuestra'. Imprescindible. 

lunes, 3 de noviembre de 2014

La caída de los gigantes

Como un reto. Así me propuse la lectura de este libro. Hacía mucho tiempo que tenía ganas de leer la trilogía de Ken Follet. La verdad que no tuve mucha suerte con 'Los pilares de la Tierra' pero intuí que 'La caída de los gigantes' me iba a gustar más. Mucho más. Lo primero porque es una historia del siglo XX, mi favorito de la Historia. Creo que han pasado muchísimas cosas y que aún no somos conscientes de todas las consecuencias que estas guerras han tenido para la época que estamos viviendo. El segundo motivo por el que estaba casi segura de que me iba a encantar es porque es una historia de familias, de cinco familias que se mezclan a lo largo de la narración y, por lo que creo, a lo largo del siglo. 

Portada 'La caída de los gigantes'

La trilogía 'The Century' comienza en 1911, cuando Jorge V es coronado rey. Hasta 1924 (años después de finalizar la Primera Guerra Mundial) seremos testigos de toda la sangre derramada en Europa, de todos los conflictos familiares que surgen y de todas las alianzas que se crean. Los Williams (Gales), la familia Fizherbert, los Von Ullrich (alemanes y austriacos), los hermanos Peshkov (rusos) y la familia Dewar (estadounidenses), son los que forman este gran árbol genealógico que se cruzará más de una vez, a pesar de las diferencias sociales y culturales que tienen. 

Ken Follet no sólo nos habla de la Primera Guerra Mundial, también lo hace de otros conflictos que surgieron alrededor de la Gran Guerra como la relevancia que cobró la mujer, la implantación en algunos países del sufragio femenino (parcial), los conflictos que los mineros siempre han tenido en Gales y la Revolución Rusa, una parte de la Historia que quizá sea más desconocida (puesto que se solapa con la IGM) y que es fundamental para la trama y para el devenir de Grigori y Lev Peshkov. 

Son tantos personajes y tantos acontecimientos los que ocurren en estas mil páginas que me resulta casi imposible resumirlo todo,  aunque me gustaría destacar el papel de Maud, hermana del (odioso) conde Fizherbert y que será un gran personaje que sorprenderá por su fortaleza y por su determinación. Impecable Maud e impecable la lealtad que demuestra. Y es que los personajes femeninos que Follet recrea son tan importantes como los masculinos en la batalla del Somne. 

Los líos de faldas también están presentes y gracias a ellos, el lector se topará con una de las mejores tramas de la novela ya que Lev Peshkov no es precisamente hombre de una sola mujer. Sus idas y venidas serán claves y nos situarán, ya al final, en Estados Unidos, con el inicio de la Ley Seca y la mafia imperando en determinadas zonas estadounidenses. 

'La caída de los gigantes' me ha parecido un libro bastante instructivo y muy bien documentado, bien ordenado cronológicamente (fundamental para este tipo de novelas) y con un lenguaje muy asequible para todos los lectores, para que no nos perdamos y sigamos, como merecen, todos los acontecimientos que se relatan. Creo que es una novela que hay que tener ganas de leer, son unas mil páginas que no se leen en dos días (al menos, mi experiencia) aunque en ningún momento se hace pesada, y ahí es donde creo que reside uno de los elementos de éxito: el equilibrio, saber contar de una familia y de otra sin echar de menos, sin que ninguna de las partes se haga demasiado larga ni densa. Los capítulos no son muy cortos pero ayuda bastante una especie de subcapítulos (marcados con números romanos) que permiten al lector tomarse un respiro. 

Esta primera parte de 'The Century' me ha gustado mucho. Me ha sorprendido para muy bien ya que, como he comentado antes, mi anterior experiencia con el autor no fue del todo grata. Creo que para leer este libro (la trilogía completa) te tiene que interesar algo la Historia y saber qué ha pasado en nuestro pasado más reciente. Y creo que esa es una buena forma de afrontar esta lectura: saber que pese a la ficción, Follet escribe sobre hechos y acontecimientos que han pasado y hace muy poco tiempo, aunque no lo queramos creer. Mención especial también merecen esos capítulos en los que aparecen personajes históricos reales como el propio Jorge V o Wiston Churchill. 

En definitiva, me ha parecido una lectura muy entretenida (pese a la extensión) y me he metido totalmente en el principio del siglo XX, cuando todo estaba por empezar, cuando nuestro destino estaba a punto de cambiar. Muy recomendable.